martes, mayo 17, 2005

Reflexiones después de una resaca

Este fin de semana, entre unas cuantas cervezas, estuve hablando con mis amigos sobre nuestra sociedad, a dónde vamos y cuales eran nuestras expectativas, nuestras esperanzas en el futuro.
Claro, según iban cayendo las cervezas, estas se iban modificando, pero al día siguiente y después de la resaca, me dio por volver a pensar sobre el tema.
Y de ahí salió este mamotreto, consideradlo como una forma de alivio karmiko, y de que si no lo cuento, reviento.

En fin, vayamos por orden.
¿En qué sociedad vivimos hoy en día?
Es decir, al fin y al cabo, vamos a empezar por nuestro estado actual, y de ahí veremos a dónde vamos.
¿Cómo funciona nuestra sociedad?
En principio vivimos en una sociedad capitalista, cuyo corazón es la sacrosanta ley de la oferta y la demanda.
A pesar de la escasa memoria de la gente y de lo que nos cuentan algunos, hay que recordar que este tipo de sociedad en su forma más pura fracasó hace ya mucho tiempo, allí por 1929, con el gran crack. Hoy en día experimentamos con una sociedad capitalista con un mayor o menor grado de control por parte del gobierno.
Al final, las diferencias entre izquierda y derecha, sobre todo aquí en Europa, dónde aún quedan residuos de ella, se dirimen en el grado de control sobre el mercado. Realmente ahora mismo no hay ninguna fuerza política con cierto grado de representatividad que se cuestione siquiera nuestra sociedad. Hemos llegado a la democracia, el menos malo de los sistemas de gobierno, estamos en una sociedad capitalista, que funciona en buena parte, y la gente tiene sueños y se esfuerza por conseguirlos, moviendo esta sociedad hacía delante.
Por que al final, es la gente, con sus sueños y esperanzas la que mueve todo este tinglado.
Entonces, si realmente quisiéramos controlar esta sociedad, ¿qué es lo que tendríamos que hacer?
¿Hacernos políticos? No realmente, es un papel demasiado abierto, demasiado obvio como para poder ejercer un poder real. Necesitaríamos algo un poco más sutil.
Por ejemplo, poder modificar los sueños y esperanzas de la gente. Por ejemplo a través de los medios de comunicación.
Es algo muy curioso ver como los periódicos y televisión, negocios realmente no rentables (vease el estado actual del ABC, o de Antena 3 con los despidos masivos de hace 1 año), y cómo están todos los grupos empresariales en su accionariado. ¿Qué es esto? ¿Un deber hacia la sociedad? ¿Sólo relaciones públicas?
La publicidad, las relaciones públicas, las noticias, la forma de darlas, es realmente un poder muy grande y apetitoso. Desde el punto de vista de una empresa es un plato muy apetecible el poder crear una corriente de opinión, una forma de ver las cosas, de manejar a la sociedad al fin y al cabo.
Y este es el punto flaco de la democracia, las personas. Sí, justo las personas, que desde pequeñas se ven bombardeados por publicidad, por mensajes, por estereotipos. La única libertad que te queda es escoger tu estereotipo preferido, ¿quieres ser de izquierdas? no hay problema, tienes que ser así y así, decir esto, comprar lo otro y ser afín a estos medios de comunicación, que quieres ser de derechas, sin problemas, comprate esto otro, dí esto otro y estos son tus medios de comunicación. ¿Qué más da? Al final tienes que conseguir dinero trabajando para una empresa, y así poder comprar las cosas que te hemos programado para comprar.
Es en este punto dónde hay que empezar a pensar un poco.

Si seguimos por este camino, ¿a dónde vamos? A una sociedad de inútiles, todos programados, a la pesadilla de la película 1984, o de un mundo perfecto. Salvo en que tendremos una pantomima de gobierno, que podremos elegir nosotros y que creará todo tipo de problemas e ilusiones, sólo para tenernos entretenidos y que no nos demos cuenta de la verdad.
posted by Doctor Jekyll at 1:29 PM 0 comments